Cómo protegemos tu sesión de LinkedIn
Última actualización: 31 de octubre de 2026Dejar tu LinkedIn en otras manos es una cuestión de confianza. Así funciona exactamente la conexión y estas son las reglas que seguimos.
Sin contraseña, nunca
Te conectas añadiendo una pequeña extensión al navegador y pulsando Conectar. Usa la sesión de LinkedIn que ya tienes abierta en tu navegador. Nunca escribes tu contraseña en Connect, y nosotros nunca la vemos ni la guardamos.
Sesión cifrada y alojada en la UE
La sesión se guarda cifrada, con las claves en un almacén de secretos gestionado. La infraestructura que mantiene la conexión está alojada en la Unión Europea (Bélgica).
Una ubicación constante
Cada cuenta se conecta a través de su propio proxy residencial, situado en el país que se elige al conectar (normalmente el tuyo), para que tu actividad siga saliendo de un lugar coherente y no de un centro de datos.
Cortas el acceso con un clic
Quita la extensión y el acceso se detiene. Cuando cancelas, borramos la conexión guardada.
Tu bandeja es confidencial
Leemos las conversaciones para entender el contexto y encontrar oportunidades. Solo se usan para gestionar tu cuenta, nunca se comparten con otros clientes y nunca sirven para enviar nada fuera de las reglas que fijas. En el arranque puedes marcar contactos, clientes o temas como intocables, y Connect nunca abre ni gestiona esas conversaciones. Guardamos solo las notas necesarias para hacer el trabajo (quién es quién, qué se prometió, qué está pendiente) y las borramos cuando te vas.
Ritmo humano, por diseño
- Hasta 30 mensajes personales y un máximo de 5 invitaciones de conexión al día, muy por debajo de lo que LinkedIn tolera.
- Solo días laborables, en horario de oficina de tu zona horaria.
- Un inicio gradual: la semana 1 solo lectura, la semana 2 apruebas la primera tanda y después 10, 20 y 30 al día.
- Si LinkedIn indica demasiada actividad, paramos ese día.
Una nota honesta
Connect no usa una API oficial de LinkedIn. Cualquier automatización en LinkedIn tiene algún riesgo para la cuenta, y las cuentas nuevas o poco usadas son las más expuestas. Nadie puede prometer riesgo cero con honestidad, y nosotros no lo hacemos.